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lunes, 20 de mayo de 2013

Las Guerras Sombrías y la Ocupación Erigia

Hablando de los erigios se han mencionado ya la Ocupación Erigia y las Guerras Sombrías, y se ha explicado a grandes rasgos en qué consistieron estos eventos, fundamentales para la historia de Era. Hoy entraremos un poco más en profundidad en el tema.

Los erigios dominaron toda Era en escasos años gracias a sus ejércitos superiores, su mejor equipamiento y su brujería. Mientras en Era tener una espada de metal era un lujo, este era el equipamiento estándar de los soldados erigios. Con esto como premisa, creo que puede entenderse sin gran dificultad cómo lograron los erigios cumplir su objetivo.

Durante la dominación de la maligna raza (fue por entonces que se acuñó el término erigio, que significa literalmente "de fuera de Era", para referirse a esta gente) todos los nativos fueron esclavizados y el territorio se repartió entre los distintos Señores Brujos, que lo explotaron tanto como pudieron. Era se convirtió en el gran granero de Erigion, mientras los erenos morían de hambre y trabajaban hasta la extenuación en las minas y las ruinas de los zwar. 

Y es que el Archibrujo parecía obsesionado por descubrir todos los secretos de esta raza y destruirlos. Tiene sentido si tenemos en cuenta que durante quinientos años fueron los únicos capaces de mantener a los brujos alejados de Era. 

Sin embargo, a pesar de la conquista, la resistencia no cesó nunca. Le retirada de los erigios de Valle (el Norte Salvaje) fue el primer golpe, seguido de cerca por el Alzamiento de Veldark en Delinaria. La presa de los erigios sobre el norte se debilitaba, y fue completamente destruida con la llegada de los artenios, cuya opinión de la brujería era más bien negativa. Las hordas montadas de Artenor junto con la infinita resistencia de los delineses acabó por obligar a los Señores Brujos a retirarse más al sur. Sin embargo, la guerra en el norte había costado una enorme cantidad de recursos, y Erigion nunca llegó a recuperarse del todo.

A partir de allí todo fue cuesta abajo. Las rebeliones de esclavos en Ventedia, los incesantes problemas en Naam, las incursiones varcenas etc. acabaron por empujar a los erigios hasta Fosa, el paso de las Orcontañas por donde habían llegado por primera vez. Las fuerzas unidas de toda Era se reunieron en aquel lugar para expulsar al nefasto invasor. Sin embargo, a la batalla acudió el Archibrujo en persona montando una monstruosa bestia voladora, lo cual parecía decantar claramente la batalla del lado de los erigios. Ocurrió entonces algo que todos los erenos sin excepción consideran como una clara señal de la voluntad divina, y que plantó la semilla de la que actualmente se considera la religión de mayor importancia en Era. Un dragón, mítica bestia de leyenda, llegó volando desde el norte exhalando fuego y montado por un misterioso jinete. Su identidad ha sido muy discutida: los delineses insisten en que se trataba de Veldark que se unió a la batalla una última vez aún después de muerto para terminar lo que empezó (las Segundas Guerras Sombrías duraron cerca de cien años, Veldark nunca vio a los erigios fuera de Era), mientras los ymerios aseguran que era Ymer, aunque este no naciera hasta setenta años después. También hay quien asegura que se trataba de un anónimo dios de la guerra, un campesino elegido por los dioses, una aparición o incluso una mera alegoría. En realidad poco importa.

El dragón y su jinete entablaron combate contra el Archibrujo, reteniéndolo mientras los ejércitos combatían. Las victoria fue para los erenos, y cuando los guerreros volvieron a mirar al cielo en busca del dragón y el héroe que los había salvado, no encontraron si no el ancho cielo del sur.

Los erigios no han vuelto a intentar nada desde entonces, aunque los erenos dudan mucho que hayan abandonado sus ambiciones. El acontecimiento del dragón y su misterioso jinete sacudió toda Era, reforzando un sentimiento de unidad y patriotismo que se mantiene hasta hoy, además de dar lugar a un buen número de religiones con el dragón como figura de adoración. Casi todas estas religiones fueron unificadas por Ymer en su llegada a las Tierras Centrales durante los años de su conquista, lo que dio lugar a la Adoración a Dragón, la religión más extendida de Era en este momento.

Sin embargo, la Ocupación Erigia trajo también algunos avances para los erenos. La arquitectura, las infraestructuras, la forja y la agricultura se vieron muy desarrolladas durante los años de la ocupación y se construyeron vías y caminos para conectar las distintas ciudades. Obviando el pequeño detalle de la esclavitud, los sacrificios y la brujería lo cierto es que los erigios hicieron mucho bien a Era.

viernes, 3 de mayo de 2013

Imperios del Mundo Antiguo: los Erigios


Los erigios son una raza que vive en la maldita tierra de Erigion, al sur de las Orcontañas, con las junglas de Aghán al oeste y el desierto de Irinea como frontera meridional, fuera de lo que se considera Era. Son una raza temida y odiada a partes iguales, siendo el principal motivo de esto las Guerras Sombrías y la Ocupación Erigia, un período que abarca casi quinientos años y que acabó con prácticamente toda la cultura erena de los siglos anteriores. De hecho, varios de los calendarios de Era dan comienzo después de la liberación del yugo erigio al carecer casi por completo de registros anteriores.

Los erigios son una raza de hombres de piel morena, negra en ocasiones, con narices aguileñas y ojos rasgados. Sus labios suelen ser firmes y estrechos, y poseen poco vello, aunque los hombres se dejan crecer barbas de chivo o gruesos bigotes. Visten con largas túnicas de brillantes colores, excepto los hechiceros y los Señores Brujos, cuyas ropas son negras. Los hombres se rapan para ponerse pelucas, mientras las mujeres se trenzan el pelo en complicados patrones, adornándolo con cintas o joyas. Los esclavos, que son la mayor parte de la población, pueden tener cualquier nacionalidad, y solo tienen permitido vestir de color blanco, con la cabeza completamente rapada (excepto aquellas mujeres destinadas al entretenimiento y el arte). Los erigios emplean el loto sangriento, una flor de color rojo oscuro y que libera un líquido idéntico a la sangre cuando se arranca, para controlar a sus esclavos, pues cuando se ingiere debidamente preparado, embota los sentidos y debilita la voluntad. Es altamente adictiva, y crece tan solo en las orillas de los escasos ríos de Erigion. Para que el efecto sea el deseado, las flores deben ser recolectadas por la noche.

Construyen la mayoría de sus edificios con ladrillos de adobe, mientras que los más importantes (mayormente las residencias y tumbas de los Señores Brujos) son construidos con una dura piedra negra sacada de las Orcontañas. Este mineral se conoce comúnmente como piedra demonio, y parece tener influencia sobre la brujería, potenciando sus efectos.

No es nadie en especial, pero tiene pinta de maloso
El gobierno de Erigion es una brujocracia, son los hechiceros los que gobiernan sobre sus iguales gracias a sus negras artes y oscuros pactos, con legiones enteras de esclavos a su servicio. Los más poderosos entre los mismos son los Señores Brujos, que gobiernan extensos territorios regando la tierra con sangre para que de fruto (y esto es literal, se trata de un conjuro sin el cual los erigios hubieran muerto de hambre hace ya mucho). Sobre estos gobierna el Archibrujo, absoluto y todopoderoso gobernante de Erigion. Su voluntad se cumple sin reservas, su palabra es ley y solo nombrarlo inspira miedo en los corazones de la gente. Cuando un Señor Brujo asciende a tal posición debe atarse a él, quedando mágicamente vinculado. El Señor Brujo será libre, pero el Archibrujo podrá tomar posesión del mismo cuando lo desee, convirtiéndolo en una mera extensión de su voluntad. A menudo, el Señor Brujo ni siquiera será consciente de la posesión.

El hecho de si el Archibrujo es un solo hombre o un título es algo muy discutido. El caso es que los erigios nunca se refieren al mismo por ningún otro nombre, y teniendo en cuenta sus conocimientos de hechicería, parece posible que un solo y terrible brujo haya estado gobernando Erigion durante los últimos dos mil años (y algunos más). Al menos así lo creen la mayoría de los eruditos erenos.

Y tienen razón.

miércoles, 20 de marzo de 2013

Imperios del Mundo Antiguo: Los Zwar

La verdad es que hemos hablado mucho de los zwar (la pronunciación sería algo similar a tzvar), pero nunca he explicado qué eran realmente. Supongo que más de uno habrá supuesto que se trataba de alguna poderosa civilización antigua que habitaba en el norte. Y el que así piense tiene toda la razón del mundo.





El imperio zwar surgió hace ya al menos un par de milenios, en las Tánaos, La Frontera Helada. El hecho de si se trataban realmente de humanos o de algún tipo de raza de gigantes no está muy claro. Eran grandes, enormes, incluso. Su altura era superior a los dos metros, algunos afirman que llegaban a los tres, de vello abundante y piel pálida, habiendo quien dice que azul. Inmunes al frío y recios como la roca, estos poderosos señores de la antigüedad construían sus Bastiones (así llamaban a sus ciudades) excavando en la misma montaña.

Poseían enormes conocimientos sobre forja y encantamiento, y el metal que extraían era el mejor que se haya visto nunca. Con estos dones construían maravillosas creaciones, y especialmente famosas eran sus armas y armaduras. Actualmente pocas quedan de ellas, e incluso las existentes escasa utilidad tienen debido a la diferencia de tamaño (aunque las dagas siempre pueden usarse como espadas). Se decía que sus guerreros no tenían parangón en el mundo entero, y de sus espadas que partían montañas.


Con el tiempo se extendieron más allá de las Tánaos, hasta la montaña de Arolar, donde actualmente se halla Cumbre del Trueno, hasta las Cumbres de Isum, en la frontera Ventedia y hasta las mismísimas Orcontañas, donde mantuvieron a ralla a los erigios durante siglos (en algunos registros de los Señores Brujos se menciona algún tipo de resistencia a sus negras artes, que los zwar atribuían a la protección de su dios). Se dice que hubo una época en la que había un Bastión en cada montaña de Era.