miércoles, 2 de agosto de 2017

Sobre la homosexualidad en Breaking Bad

A estas alturas me parece que este aviso es una estupidez y del todo inncesario, pero con la intención de no herir sensibilidades ni de estropear la experiencia de quien esté planteándose seriamente ver la serie en un futuro cercano:

ALERTA SPOILERS
(o "Cuidado destripes", si prefieres la manera castellana)

Breaking Bad es una de las obras maestras de esta década. Probablemente, del siglo. El descenso de un hombre genial, pero común a pesar de todo, hacia la locura inspirado por su hubris, al más puro estilo de las mejores tragedias griegas. Un descenso que los espectadores disfrutaremos como enanos, de la mano de la magistral interpretación de Bryan Cranston pero sin desdeñar todas, absolutamente todas las demás. La calidad de la obra es indiscutible, pero una obra de tamaña calidad tiene sin duda varios niveles. Habla de muchas más cosas aparte del orgullo de Walter White, y de hecho es mi opinión que esconde una fortísima denuncia feminista contra el despiadado mundo masculino (quizá valga la pena profundizar sobre esto en otro momento), adelantándose en su momento a una tendencia que ha tomado muchísima fuerza en los últimos tiempos y que sigue en alza

Pero entre los muchos temas tratados, con más o menos sutileza, me ha parecido particularmente interesante cómo tocan el tema de la homosexualidad (masculina). 

Es un asunto en absoluto evidente, que aparece mencionado siempre de refilón, mediante vagas alusiones y pistas que pasan casi inadvertidas. No lo dicen jamás abiertamente (de hecho no creo que la palabra se mencione abiertamente en toda la serie) y sin embargo es un tema muy presente, incluso un motor de la trama, si me apuran. No he encontrado ninguna confirmación oficial de lo que aquí afirmo, pero llegado cierto punto resulta tan evidente (dentro de su sutileza) que por lo que a mi respecta no cabe duda ninguna.

Este tema comienza tratándose a través del personaje de Walter Jr. "Flynn". Al comienzo de la serie, aprendemos sobre esta misteriosa Lois (pronunciado <luis>) que parece tenerle muy ocupado, tanto Skyler como Walter Sr. le pican de la típica forma en la que se pica a un adolescente que comienza a salir con una chica, y "Flynn" reacciona de forma acorde, aunque quizá aún más esquivo todavía. Se nos escapa una sonrisa, es algo que conocemos bien, casi todos hemos pasado por eso. Unos capítulos más tarde, aprendemos que el tal Lois (si es que se escribe así) es de hecho... un chico. Sinceramente me parece una maniobra estupenda, más aún cuando se la cuelan a la gran audiencia americana con tamaño disimulo (pero evidente a pesar de todo si piensas un momento en ello). La relación con Lois se sigue desarrollando un poco a través de la primera y segunda temporada... llegando al punto donde le invitan a cenar a casa, a una cena formal, desde luego no la típica cena a la que invitas a tu colega de farras, si no a tu chica (o chico) cuando quieres presentárselo finalmente a tus padres. Es aún más interesante, cuando se observan las sutiles reacciones de Walter White cada vez que su hijo menciona a Louis. Quizá aquí esté viendo fantasmas, pero a Walt no parece hacerle mucha gracia la relación de su hijo con él. Bien podría ser porque se siente desplazado ya que es Louis quien le ha enseñado a conducir, le ayuda con los deberes, etc., pero igualmente podría ser una sutileza magistral propia de la serie que presenta estas razones y las usa como metáfora. Pero de nuevo, de este último apartado no tengo plena certeza.

Volvemos a encontrarnos con el asunto con la introducción del gran personaje de Gale Boeticher. Todo un carácter, Gale Boeticher es probablemente el único personaje genuinamente bueno y moral de toda la serie. Un inocente que está en el negocio no sólo por el dinero (que también) si no por sus convicciones morales. No se engaña, no es un hipócrita (como Walt), sabe perfectamente lo que está haciendo, pero tampoco es un criminal, en tanto que posee compasión y no lo hace por la ciega ambición (como Gus). Su final a manos de Jesse resulta poético y apropiado, el inocente corrupto por la ambición de su mentor da muerte al cordero sellando así su pacto. O algo semejante. Pero centrémonos en la relación entre Gale y Walter. Ya desde el principio puede verse la admiración que Gale siente por Walter, por su genio, pero no tardamos en empezar a pensar que esa admiración bien podría ser algo más. Y esto queda ya confirmado cuando Hank se hace con su cuaderno de notas y se puede leer la dedicatoria dedicada al (no tan) misterioso W.W. Gale queda encandilado por el genio de Walter, e incluso "ruega" a Gus por una sesión de "cocina" más con él, con la excusa de aprender, cuando está claro que tiene ya todo lo que necesita.

Por último, tenemos al personaje de Gus, una auténtica obra de arte, una magistral pieza de artesanía villanística. Carismático dentro de su frialdad, entrañable a su manera, con un trasfondo fascinante y rico (y misterioso) y que llega a dar auténtico miedo. Casi eclipsa a Walter White como el villano de la serie. Hay muy, muy poco sobre la vida privada y el hombre más allá del negocio en la serie sobre Gustavo Fring (lo cual no hace si no incrementar la fascinación que suscita). Una de las pocas cosas sobre él que alcanzamos a descubrir, es la historia de su primer contacto serio con el mundo de la droga en la fatídica reunión con Don Eladio que termina con la muerte de su compañero, Max Arciniega. Aparte de otros pequeños y nimios detalles que no creo que merezca la pena considerar, es en esta escena donde creo que se aporta uno de los puntos fuertes sobre la identidad sexual de Gus. Cuando la reunión está llegando a término, y Don Eladio está dando a entender que no necesitan a Gus para nada cuando el cocinero es Max, este último intenta un desesperado ruego para salvar la vida de su compañero. Y en efecto, es el uso reiterado de este término el que me parece más significativo. Comienza hablando de que fue él el que pagó su educación, quien le sacó de la calle, etc, etc. Pero su último argumento y recurso, el que repite no menos de tres veces es: "Es mi compañero". No dice, es mi socio, es mi familia, es mi amigo... ni siquiera "es mi hermano", lo que reusltaría apropiado teniendo en cuenta su negocio en conjunto y su larga historia conjunta. Específicamente usa el término "compañero". Puede que sea un poco cogido por los pelos, pero suena más significativo, y tiene ciertas connotaciones románticas. También la interacción previa a la aparición de Don Eladio resulta quizá algo más tierna de lo que normalmente sería entre dos amigos. Igualmente, la muerte de Max lo marca de una forma mucho más profunda de lo que cabría esperar. Nace en él una rabia y una sed de sangre que son del todo desproporcionadas en un hombre por lo demás tan contenido. La muerte de Max lo destroza, como podemos ver en la propia escena junto a la piscina. De forma similar reacciona ante la muerte de Gale, con una furia desproporcionada que no parece deberse únicamente a la pérdida económica (cómo mata a sangre fría al aprendiz de Mike con el cutter ante Walt y Jesse no es en absoluto normal), y quizá sea por tener cierto interés en aquel, o por ver reflejada en la muerte de ese bioquímico la de su antiguo compañero.  O quizá sea una grieta hacia ese terrible lado oscuro que Gus magistralmente oculta al resto del mundo. Sin embargo, incluso en sus vendettas, resulta frío y calculador. Aquello es más bien un acto puramente pasional. Una expresión de su ira. Es la única acción que Gus realiza en la serie que carece de un objetivo claro, que no forma parte de ningún plan. Esa, y la tortura a la que somete al indefenso (ejem) abuelo Salamanca. Ambas relacionadas con la pérdida de un brillante químico algo excéntrico pero de buen corazón.

En fin, como podéis ver fácilmente, no hay pruebas ni conclusiones definitivas sobre este asunto, más allá de las impresiones que uno pueda sacar. Igualmente, no es algo que afecte en absoluto a la trama. Sí a los personajes, y al fin y al cabo Breaking Bad trata ante todo sobre esos personajes, pero no a la trama con lo que no se molestan en desviar la trama hacia ello. Lo tratan con naturalidad y te dan las pistas apropiadas para una mejor comprensión de dichos personajes, pero de alguna manera se siente que si se hubieran tomado la molestia de confirmar o desmentir la homosexualidad de sus personajes involucrados, estos hubieran sido etiquetados, y nos hubiéramos distraído de la acción para prestar atención a un detalle que no debería suscitarla. En el caso de Jesse, por ejemplo, su situación romántica se entrelaza con la trama y forma parte de la acción, pero principalmente por las personas que representan dichos intereses románticos y el impacto que tienen sobre el personaje de Jesse, no por su sexualidad. Mediante la estrategia adoptada por Breaking Bad, sucede lo mismo con Gus o con Gale (¿los dos con g, como en "gay"? chanchanchannn), nos interesa la relación entre los personajes y lo que unos aportaron a la vida de otros, no su sexualidad. A día de hoy, casi parece imposible declarar la sexualidad no convencional de un personaje sin que esta se convierta en una etiqueta que lo defina tanto (o más) como sus otras cualidades, o incluso convirtiéndose su sexualidad en un motor del drama.  Es triste que suceda, pero a día de hoy es un hecho, y probablemente lo era más aún cuando la serie se emitía. Así Breaking Bad huye de esto, pero en lugar de negar esa realidad la hace visible a través de las grietas de su narración. O troneras, más bien, que grieta suena a mala artesanía o desgaste y la serie de eso no tiene.