jueves, 21 de enero de 2016

Crónica de una noche olvidada

Creíais que ya no llegaba, ¿eh? Pues aquí me tenéis.

La culpa del retraso se debe a que antes de ayer fue la fiesta grande de mi ciudad, el día de San Sebastián, la tamborrada, y he necesitado un par de días para recuperarme. No entraré en detalles por la maltrecha integridad de mi dignidad.

El caso es que la Tamborrada  es una fiesta que siempre me ha gustado mucho, por varias razones, y creo que pocas ciudades tienen algo semejante. Es como una fiesta de pueblo, pero a lo grande, uniendo a toda la ciudad en un desmadre de orgullo ciudadano. Quizá esto sea aún posible gracias a que, al fin y al cabo, San Sebastián es poco más que un pueblo grande. Al ambiente general y al orgullo ciudadano le ayuda el hecho de ser una fiesta con una tradición e identidad muy marcada: los tambores, el himno de la ciudad, tan reconocible, y que todos los donostiarras nos conocemos y cantamos con alegría.

En fin, que no solo es una fiesta de salir y liarla, si no que tiene unos símbolos y una identidad como fiesta muy fuerte. Y precisamente creo que todo esto es muy importante a la hora de diseñar una festividad en una partida (sí, al final había algo de aplicación rolera). Tienes que dar la sensación de que la fiesta es por algo. Hace referencia a la historia de la población, la gente la vive con ilusión y está lleno de símbolos y costumbres, tradiciones que los jugadores pueden ver de forma rara (¿Por qué van a estar tocando tambores todo el día? ¿Estáis celebrando la quema de vuestra ciudad?) pero que cuando piensen en la fiesta no recuerden tan solo la borrachera épica, que consigan sentirse parte de la multitud, les de detalles con los que interactuar etc. Como bonus, una tabla con símbolos y tradiciones propias de fiestas para que adornéis las vuestras con lo que salga.