jueves, 23 de mayo de 2013

Diario de vida sin internet, día 3

Poco a poco me hundo en el salvajismo y la actividad, empleando mi tiempo en labores productivas (¡productivas! ¿podéis creerlo?) como limpiar la casa o escribir una novela en lugar de emplearlo en mirar cada diez minutos las estadísticas de mi blog o los muy informativos carteles de cuánta razon. También llevo días sin leer manga. Espero que Ichigo no haya terminado ese movimiento que empezó con la espada tres capítulos atrás.

Al menos no he de leer los insulsos artículos roleros que habrán sido escritos en los últimos días, vacíos de todo contenido de interés y de geniales ideas, ni los webcómics, con su humor de tan baja estofa. Pero tal consuelo es poco.

Con razón el Culto de Set ha sobrevivido durante tanto milenios; si tratan con esta dureza a sus enemigos, ¿quién osaría enfrentarse a ellos? Pero yo resistiré, la lectura de las hazañas de su gran archienemigo, Conan el cimmerio, me dan esperanza.

*Todo esto es, obviamente, ironía. Excepto lo del Culto de Set. Esos cabrones dan mucho miedo.