lunes, 21 de abril de 2014

Encuentro Rúnicos

Estos días he estado un poco desaparecido, en parte por tener a la novia de visita y en parte porque, para el que no lo sepa, se han celebrado los Encuentros Rúnicos en Rentería, al lado mismo de Donostia. 


He estado de visita todos los días, menos este último, domingo, que no podré acudir. En otras circunstancias me hubiese quedado allí las 24 horas del día, como ya hice otros años, pero este año no ha podido ser. Fui con un par de ideas (aparte de las obvias, como frikear todo lo posible y algo más y jugar a todo lo que me diera tiempo): primero, conocer a los responsables de Nosolorol ediciones, y segundo, conseguir testear con otra gente el sistema Valle. El caso es que me voy con ambos objetivos cumplidos.

La gente de Nosolorol son un encanto. Paula (de cuyo apellido no me acuerdo) nos dirigió a mí y a unos amigos una partida de Dreamraiders. Aunque ella era novata en cuanto a la dirección del juego y nosotros no lo habíamos jugado nunca, lo cierto es que la partida resultó muy bien, en parte gracias a la mala suerte de nuestra máster. Un juego muy recomendable y original, que te permite visitar en la misma partida infinidad de ambientaciones distintas, con un sistema que se pilla al vuelo. El único problema que le veo es que a veces puedes acabar tirando demasiados dados. Pero muy bien.

Además de eso pude jugar a Mournblade, dirigida por El Poderoso Crom, un juego de rol francés basado en el universo de Elric de Melniboné, los Reinos Jóvenes, que capta a la perfección el espíritu de la saga. Jugué con un erudito pantangiano que consiguió sobrevivir a la aventura de puro milagro, y la verdad es que me lo pasé de miedo. El sistema es muy original, pudiendo elegir en cada momento qué dado tiras para llevar a cabo una acción, si el d10, con resultados menores pero siempre fiable, o el d20, con posibilidades de cometer auténticas burradas o de sufrir la peor de las pifias. Además el sistema invitaba mucho a la narración. A ver si los de Holocubierta que andan con buenos tratos con Francia le echan el ojo y lo traducen.

Jugué también a una partida de una campaña que está preparando el bueno de Aker con el sistema Nsd20, de un rollo apocalíptico alienígena que mola y sorprende, especialmente si no sabes mucho sobre la misma cuando empiezas (esas moscas monstruosas). Había jugado en otra ocasión una partida en el mismo escenario aunque en distinta localización y con otro sistema. Quizá sea porque estoy más acostumbrado al Nsd20, pero me gustó más cómo funcionó con este sistema.

La partida de Valle la llevé a cabo el último día. Colgué el cartel de actividad y se me apuntaron de repente cinco valientes cuando yo estaba ya a punto de unirme a una partida de Espada Negra (de los que por cierto probé el juego de cartas/mesa. Muy entretenido y fácil). De nuevo decidí dirigir La Rabia Ambarina, que ya había dirigido anteriormente por hangout, y que aunque es una aventura diseñada para el juego de rol de Dragon Age, debo decir que se adapta maravillosamente al Valle. Los jugadores se hicieron un grupo de lo más variopinto, una enana luchadora por la igualdad, una viajera de las tierras amables cuya ambición era casarse con una doncella de anchas caderas, un enano comerciante de libros, un bárbaro coleccionista de hachas y, quizá la más normal, una elfa erudita que buscaba recuperar la gloria de su antigua raza. 


La partida gustó, y el sistema convenció mucho (les gustó especialmente la mecánica del Aguante y la versatilidad del combate), pero de nuevo me dijeron que la impresión que da el sistema es de que las posibilidades de éxito son siempre escasas, por mucho que las matemáticas digan lo contrario. Por ello estoy pensando en probar el sistema con d8 en lugar del d10, que aunque en realidad los personajes salen perjudicados en cuanto a las matemáticas, la impresión que da es la de mayores posibilidades de éxito. Quedaría por ver cómo arreglo lo de los Críticos, aunque se me ocurren un par de cosas...

En definitiva, unas grandes jornadas que recomiendo a todo el mundo y a las que espero poder acudir el año que viene otra vez, quizá a quedarme de forma más intensiva. Ya se verá :D

Ah, y no quisiera cerrar esta entrada sin mencionar a La Guarida del Trasgo, una editorial vitoriana con muy buena pinta a la que el Poderoso Crom entrevistó mientras yo hacía de escriba. Gente majísima y unos juegos de los más apetecibles. Búsquenlos por facebook, que creo recordar que tenían página.

Y esto es todo, espero veros a todos el año que viene en los Encuentros Rúnicos.