jueves, 22 de mayo de 2014

Reyes Kuong


Todo el que ha caminado por las junglas de Aghán ha escuchado alguna vez la historia de los Reyes Kuong. Mucho antes de que la humanidad se formara siquiera, sobre el mundo caminaban dragones de poderosas fauces, hombres serpiente, insectos de imposible tamaño y otras criaturas tan inmensas como fantásticas. En este ambiente primigenio, una raza gobernaba sobre el mundo. Estos eran los Kuong, enormes simios de tres metros de altura que construían ciudades con bloques de piedra que necesitarían de cincuenta humanos para poder cargarse, que fabricaban armas con piedra y madera con las que hacer frente a sus enemigos. Salvajes y brutales, los Kuong solo respondían ante la fuerza. Y los Reyes Kuong eran los más fuertes entre ellos.

De aspecto similar a sus parientes pero inmensamente más grandes, pudiendo alcanzar hasta los quince metros de altura, los Reyes Kuong dirigían a los ejércitos de sus compatriotas simios hacia la guerra, y los defendían de los grandes horrores que poblaban el mundo. Capaces de matar dragones con sus manos desnudas, dotados de una fuerza descomunal, incomparable con cualquier otra cosa sobre el mundo, y poseedores de una rudimentaria inteligencia. Los Kuong los adoraban como a dioses, y quizá lo fueran.

Pero los tiempos cambiaron, grandes cataclismos sacudieron el mundo, los viejos dioses olvidaron y durmieron y cada varios siglos un Rey Kuong caía frente a un enemigo. Sin los viejos dioses cada una de estas pérdidas era irreemplazable. Los Kuong desaparecieron también, algunos dicen que cambiaron. Hubo humanos que aún adoraron a los Reyes Kuong como a dioses, ofreciéndole sacrificios y rogando por su protección. Los Reyes no entendían, no eran esas débiles criaturas las que ellos debían proteger. Muchos montaron en cólera, los más los ignoraban, y algunos aceptaron esta nueva carga.

Dicen que ya no queda ningún Rey Kuong en la jungla, que el último murió la pasada Edad, pero otros aseguran haber escuchado terribles rugidos en la jungla, y haberse topado con dragones con el cuello partido y árboles caídos junto a enormes huellas...

Los habitantes de la jungla aún recuerdan las viejas historias, y algunos aún llaman a los Reyes Kuong cuando un gran enemigo los amenaza. Algunos aún gritan en su gutural lengua, llamando al Rey Kuong, al Ki Kuong.

Ki Kuong (Bestia monstruosa Gigantesca) (110 puntos)

Características: Fuerza 42 (+16), Destreza 16 (+3), Constitución 35 (+12), Inteligencia 6 (-2), Sabiduría 14 (+2), Carisma 12 (+1)
Rasgos raciales: Abalanzarse, Agarre mejorado, Aplastar, Armadura natural 4, Arma natural (manos) 1, Arma natural (mordisco) 2, Competencias limitadas, Dureza, Duro de pelar, Infravisión 1, Longevidad 1, Olfato animal 2, Presencia temible 3 (CD 14, 4.5 metros), Rastrear, Velocidad incrementada 3
Habilidades: Atención +6, Atletismo +20, Intimidar +15, Sigilo -1, Supervivencia +11
Bonificaciones: Ataque +5, Fortaleza +17, Reflejos +8, Voluntad +6
Combate: Iniciativa +8, Velocidad 18m, Defensa 14 (desp 11), Armadura natural (RD 4), Golpe +5 (1d10+12), Mordisco +5 (1d12+12), Derribar/Presa: +30.
Salud: Puntos de resistencia 120, Umbral de herida grave 24