martes, 12 de noviembre de 2013

Día 13: El pnj más memorable que has conocido.

No hay muchos pnjs en la lista, la verdad. Moquete fue un gremlin que mi grupo encontró y domesticó en mi campaña de Reinos de Hierro (creo que es la única que he jugado) y que acabó haciéndose de querer, por no hablar de su habilidad para fundir metal, que resultó de lo más útil. En la misma estaba Daolqor (creo que se llamaba así) un infernal con el que manteníamos una relación odio-amorosa como grupo, pero que como individuo Gunter el Predicador detestaba con toda su alma (por aquello de que era maligno y quería almas como un yonqui su dosis).

En la campaña de las Máscaras tenemos al genial Alfred, mayordomo de uno de los pjs y gorrón profesional, comunicándose con nosotros siempre en la distancia pero haciéndose querer. Mucho. Ahora que ha muerto el pj del cual era mayordomo (una muerte bastante digna, la verdad) no sé que pasará con él, aunque yo espero que nos siga dando la murga durante mucho tiempo. Y en la misma campaña tenemos a las Mujeres Letales, también llamadas Escuadrón Femenino de Lapidación, con una de las cuales se acuesta ahora mi pj, que aunque eran varias las pongo en bloque. Esas tipas se cargaron ellas solas y en cueros a tres o cuatro sectarios armados con Thompsons a base de pedradas. Quisimos llevárnoslas de aventuras con nosotros, pero rehusaron alegando que tenían vidas, maridos, hijos y no sé qué tonterías más.

Pero creo que de quedarme con uno me quedo con mi querido Alarico, el bisonte que montaba Gunter. No sé si se le puede siquiera llamar pnj, pero él y el paladín eran uña y carne. No es el pnj más memorable, pero creo que es al que más cariño he cogido nunca.

¡¡¡ALARICOOOOOO!!!
(grito de guerra gunteriano)