jueves, 7 de noviembre de 2013

Día 8: Mi mejor crítico alrededor de una partida de rol

Siendo sincero, no tengo ni la más remota idea de a qué se refiere con lo de "alrededor", así que le echaré imaginación.

Creo que uno de mis mayores logros respecto a los juegos de rol fue en enganchar a unos chavales a la afición (aunque ya llevo unos cuantos convertidos, lo menos siete) durante un viaje a Babia (estupenda región, de verdad). El mérito está en que la partida se desarrolló en un ambiente más bien hostil. Había 8 chavales jugando, todos menores de 13, la mayoría rondando los 9, y todos novatos. La partida era de Dragon Age, con personajes pregenerados (para rato me ponía yo allí a organizar la creación de fichas), y se trataba de la que venía con la pantalla del máster, pues al transcurrir en un entorno bastante abierto me pareció lo mejor para que tuvieran un poco de aire.

Ya desde el principio fue un completo caos, pero de alguna manera logré que nadie se aburriera. Estaba a veinte cosas a la vez, tomando notas constantemente, interpretando a varios personajes simultáneamente y sin soltar los dados. Les rogué que procuraran no separar al grupo, aunque no sirvió de mucho, y así tuve que partir mi mente en dos como si pretendiese llevar a cabo un ejercicio de simpatía.

Al final, tras cuatro horas de partida, no habían avanzado ni un tercio de la trama, pero estaban todos con una sonrisa en el rostro. Unos habían sido encarcelados y se habían fugado poco después, otros habían conseguido enfrentarse a unos bandidos que habían intentado atacar la villa sin matarlos, y dos habían acabado perdidos en medio del bosque donde vivieron un par de aventuras hasta que, al final de la partida, encontraron finalmente el camino de regreso. Cada uno consiguió al final lo que buscaba.

Algunos se lo pasaron mejor que otros, obviamente, y hubo cuatro en particular que quedaron fascinados por el rol. Estos repiten además el viaje cada verano (mi familia también, desde hace unos años) así que desde entonces cada verano les suelo dirigir una partida. De hecho hice una entrada sobre ello.

Estoy muy orgulloso de que, contra todo pronóstico, consiguiese sacar adelante una buena partida. Supongo que podría considerarse un crítico.