lunes, 25 de noviembre de 2013

Día 25: el sitio más extraño en el que he jugado

Creo que sin duda el lugar más extraño ha sido este verano en las montañas de Babia, en mitad de la nada, a varios grados bajo cero y rodeados por insectos de lo más extraño, variado y aterrador. Hice una entrada al respecto explicando las conclusiones de la partida y demás, y la verdad es que salió bastante bien. Ya dije en su momento que además ayudó a hacerse una idea a los jugadores de lo que era dormir en la intemperie, que os aseguro que no es ni cómodo ni cálido (especialmente si no enciendes una hoguera, como era nuestro caso pues estaba prohibido).

También he jugado varias veces en la calle y en algún local un poco truculento, pero no creo que eso pueda considerarse raro.