viernes, 15 de noviembre de 2013

Raza para el Reino de la Sombra: ¡Kobolds!


En mi mesa de juego siempre ha estado presente cierta adoración por estas maravillosas alimañas. Y es que a pesar de su mala fama, lo cierto es que es de los enemigos más letales que puede encontrarse un grupo de pjs a nivel 1, debido a su estupenda CA, que siempre debería haber algún hechicero por ahí danzando a su adorable costumbre de poner trampas en cada esquina. Incluso en niveles superiores pueden llegar a dar serios problemas si un máster imaginativo (y cabrón) está al mando. Por otro lado resultan de lo más simpáticos, qué queréis que os diga, con sus ojillos, su hociquito, su pinta un poco lastimosa... Ya desearía tener yo uno de mascota. 

Encima si te lees la descripción de la raza, no es que en sí sean malignos, si no que son tremendamente desconfiados, hasta rozar la paranoia. Y si lo piensas no es para menos. Un perro ya es para ellos una amenaza bastante seria, y el resto de razas inteligentes se han dedicado a vapulearlos y exterminarlos sin piedad como si de una plaga de ratas se tratasen (puede que el hecho de que también coman gente tenga algo que ver, pero es normal, ni siquiera pertenecen a la misma familia de especies, que ellos son reptiles).

Es dicha esta digna historia,
en el Cantar de Kobolia.
Pues en algún momento los kobolds se hartaron de eso. Reunieron a tantos de los suyos como pudieron y se dirigieron lejos, en un arriesgado éxodo en busca de su tierra prometida, un lugar cálido y subterráneo lejos de esos inmundos matones donde la raza kobold podría prosperar y hacerse fuerte. Kobolia debía ser fundada.

Es de suponer que lo consiguieron, porque desde hace ya un tiempo han empezado a aparecer por los caminos risueños y paranoicos aventureros de pequeño tamaño dispuestos a arriesgar sus vidas por un poco de oro y gemas brillantes con las que cortejar a alguna hembra (costumbre que comparten con sus parientes los dragones) o ascender en la compleja y enrevesada política de Kobolia. Aunque muchos los reciben con desconfianza, lo cierto es que han resultado ser compañeros entrañables y útiles miembros del grupo en situaciones en las que prima la astucia y la destreza frente a la mera fuerza bruta.

Los Kobolds

Tamaño: Pequeño. Los kobolds son adorables criaturillas paranoides y antropófagas que apenas si llegan al metro de altura, siendo superados en tamaño incluso por los medianos.

Características: Fuerza 6, Destreza 12, Constitución 7, Inteligencia 12. A pesar de ser pequeños y débiles, los kobolds han prosperado gracias a sus hábiles reflejos y a una refinada astucia que muchos confunden con malicia. 

Velocidad: 9 metros. A pesar de su menor tamaño, los kobolds pueden alcanzar a un humano a la carrera. Sin duda una de las habilidades que le ha sido de mayor utilidad a esta raza.

Rasgos raciales:
Armadura natural 1: la escamosa piel de los kobolds les ofrece una mínima protección que ha salvado el pellejo a más de uno de ellos.
Despierto: los kobolds poseen un sexto sentido para detectar las amenazas que les rodean, que muchos llaman "sentido kobold". Otros lo llaman paranoia.
Énfasis (+2 a Artesanía: trampas y Oficio: minero): toda una vida bajo tierra y preparándose continuamente para detener cualquier amenaza antes siquiera de enfrentarla acaba marcando hondamente a los kobolds.
Énfasis (+2 a Atención y Buscar): unos agudos sentidos ayudan a mantenerse con vida a una criatura pequeña.
Énfasis (+2 a Sigilo y Supervivencia): la capacidad de fundirse con el entorno o de saber aprovecharlo en tu beneficio también es clave para asegurar la supervivencia.
Énfasis (+2 a Engañar y Averiguar Intenciones): Cuando se enfrentan a criaturas inteligentes del doble de tu tamaño, saber anticiparse a sus movimientos o lograr evitar el combate con la elocuencia resulta de una importancia capital.
Entorno predilecto (subterráneo): los kobolds son una raza alumbrada en las profundidades, y de ellas han hecho su hogar.
Infravisión 2: al no necesitar de luces para alumbrarse en sus oscuros territorios, sus emboscadas son aún más difíciles de detectar.
Longevidad 1: aunque esto muy poca gente lo sabe, un kobold puede llegar a vivir 300 años, si es lo bastante listo como para llegar a esa edad. Sin embargo, lo normal es que algún animal los devore antes de cumplir los 50.
Olfato animal 1: todo sentido más desarrollado que les permita detectar al enemigo cuanto antes será bienvenido. Resulta adorable verlos olisquear el aire en busca de algún intruso al que ensartar con sus pequeños palos afilados (llamarlos lanzas sería exagerar).
Sensibilidad a la luz: No todo iban a ser ventajas. Una vida bajo tierra vuelve sus ojos vulnerables a las luz.
+2 PA: un kobold aventurero va a necesitar algo más que habilidad si quiere sobrevivir en la superficie.

Los kobolds resultan excelentes ladrones y competentes asesinos. Sus características físicas los hacen poco recomendables para la tarea del guerrero, prefiriendo a los exploradores que patrullan los límites de sus territorios en busca de intrusos. A pesar de lo que pueda parecer, su sociedad está bastante avanzada, por lo que hay pocos cazadores (y los que hay suelen ser tramperos) y su religión forma clérigos y no chamanes, aunque aún pueden encontrarse refugios ocultos sumidos aún en el salvajismo.

Sienten afinidad con las fuerzas mágicas, y pueden llegar a ser hechiceros de gran talento.

Soy adorable y lo sé.